Lisboa con niños

Lisboa es una ciudad perfecta para pasar unos días con niños. Es amena y segura, con un clima suave y se recorre fácilmente a pie, además de disponer de múltiples actividades especialmente pensadas para los niños, tanto al aire libre como en recintos cerrados.

Si el tiempo lo permite, aproveche los parques y jardines de la capital. Llévelos al jardín zoológico donde podrán asistir al espectáculo de la bahía de los delfines, a la alimentación de los leones marinos e, incluso, pueden montarse en el teleférico. En Monsanto, déjelos que se diviertan en los columpios, toboganes y otras atracciones del Parque de los Indios.

Y si el día se nubla, no se desanime; puede siempre llevarlos a los museos o bibliotecas, donde los más pequeños se entretienen con cursos y talleres. En el planetario Calouste Gulbenkian, aprenderán todo sobre las estrellas del cielo y, en el Pabellón del Conocimiento, podrán ver de cerca los avances de la ciencia en programas destinados especialmente a ellos. Pero el espacio favorito de los niños es, sin duda, el Oceanario de Lisboa, para pasar un rato inolvidable en compañía de los tiburones.